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11 de Septiembre

Sin dudas el 2001 fue un año para el olvido.  

A más de 20 años del atentado a las torres gemelas, sin dudas uno de los días más tremendos que le tocó vivir a los Estados Unidos, hay muchas heridas que no cierran.

Las Horas del horror

A las 9:59 a.m. el mundo observó la caída de un gigante. Es el momento en que cae la torre sur del World Trade Center.

A las 10:28 a.m.,  La torre norte del WTC se derrumbó. El tiempo entre el primer ataque y el colapso de ambas edificaciones fue de 102 minutos.

“Había muchos gritos por el radio de los bomberos (diciendo) que estaban enterrados, pidiendo ayuda. Nosotros los podíamos escuchar, pero era difícil conseguirlos porque era: ‘Estoy aquí, estoy debajo de este edificio, estoy en el piso siete’, pero ya no había piso siete, todo había caído ya. Los que estaban enterrados no sabían”, explica Díaz con una voz ronca, una secuela en su salud tras las maratónicas operaciones de limpieza que vivió por los siguientes meses.

“Es vivir el infierno en carne propia (…) mucha gente herida, recuerdo haber visto zapatos por todas partes cuando subía, la gente dejaba todo tirado. El humo olía a cloro y a cartón mojado, los rociadores contra incendios estaban todos activados y daban contra el piso y eso levantaba esa polvo también. Lo que viví fue el infierno”, narra Rodríguez sobre lo que se vivía al interior de la estructura minutos antes de que las torres se desplomaran.

La colisión provocó una explosión masiva que arrojó escombros en llamas sobre los edificios y calles circundantes. Fue la mayor agresión contra Estados Unidos y en su propio suelo: 2.977 personas murieron en los cuatro ataques, incluidos 343 bomberos de los primeros que llegaron a ayudar, especifica el 9/11 Memorial and Museum.

A más de 20 años aún no se pudo saber la verdad, y sin verdad la pesadilla sigue para decenas de supervivientes y víctimas directas e indirectas de una jornada que difícilmente la humanidad podrá olvidar. 

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