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A jugar que se acaba el mundo

A la hora de jugar, cuando somos chicos, parece ser la última vez y cuando estamos a gusto en un lugar mucho más aún.

En el parque Avellaneda se dieron una serie de mejoras, tanto en los juegos o plaza blanda, como así también en la parte de ejercicios. Si bien el parque siempre fue hermosos, en el último tiempo está siendo cuidado con mucha dedicación. Por las mañanas los jardineros que cuidan las plantas, los canteros y los árboles están a la orden del día. Los regadores se encienden cada mañana y el pasto y arbustos se encuentra siempre impecable.

Además del mantenimiento de la vegetación, en los últimos meses se hicieron mejoras en los juegos infantiles y se agregó un circuito aeróbico con aparatos de musculación y sendero para hacer footing.

A jugar

El juego es una actividad para ejercitar capacidades y destrezas con un único fin el de entretenerse y divertirse. Por eso pocas cosas me dan  tanta alegría como ver a los niños jugar, reír y divertirse, cosas que siempre vimos en el parque pero que ahora lo vemos con más comodidad y seguridad.

Los nuevos juegos del parque Avellaneda son muy lindos y luego de algunos meses de obra el resultado es impecable.

Con un diseño muy moderno y el piso de goma, como suelen ser las plazas de la ciudad, los juegos del Parque están listos para disfrutar. A su lado como siempre, se encuentra la antigua Calesita, hermosa como siempre y sin decir mucho más, aquella en la que tantas veces saque la sortija.

 

El parque Avellaneda es maravilloso por su extension, por su vegetación por el vivero de la ciudad que allí se encuentra y por la hermosa casa de la Familia Olivera que se puede visitar y en la que se encuentra el  Complejo Cultural “Chacra de los Remedios”, un espacio de formación único, donde la música, las danzas, el yoga, la literatura y las artes plásticas se cultivan entre paredes del siglo XIX.

Imperdible

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