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Violencia obstétrica

Si nos ponemos a indagar entre nuestras madres y abuelas, vamos a notar que, en
muchos casos, cuando estas mujeres dieron luz, se ejerció este tipo de violencia.
Podemos pensar por que esta situación se repite tantas veces y a mi entender una de
las principales causas es el desconocer los derechos que tenemos las mujeres.
La violencia obstétrica, es una de las tantas formas de violencia que sufren las mujeres
y está tan naturalizada que por momentos no se la reconoce como tal.
Este tipo de violencia afecta, tanto a la madre como al bebé durante el embarazo, el
parto e incluso el posparto. Se manifiesta mediante prácticas, conductas, acciones y
omisiones, que el personal de salud ejerce de manera directa e indirecta, en el ámbito
público y privado, sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres.
Todas escuchamos alguna historia de este tipo de violencia de amigas, compañeras de
trabajo, primas, madres o abuelas, por lo cual este tipo de atropellos son mucho más
frecuentes de lo que pensamos.
En que formas se puede presentar:
*El trato humillante y denigrante
*El abuso de la medicalización
*La patologización innecesaria
Cuáles son los derechos de la madre:
*A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar
durante el parto y posparto y participar activamente de las decisiones que se tomen en
ese marco.
*A ser considerada persona sana y facilitar su participación como protagonista de su
propio parto.
*A un parto respetuoso de los tiempos biológicos y psicológicos, evitando prácticas
invasivas y suministro injustificado de medicación.
*A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de salud de su bebé y a ser
partícipe de las diferentes actuaciones del equipo de salud.
*A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de
investigación.

*A elegir una persona de su confianza que la acompañe durante el trabajo de parto y
posparto.
*A tener a su lao a su bebé durante la permanencia en el establecimiento sanitario,
siempre que el recién nacido no requiera de cuidados espaciales.
Para tener presente:
La Ley N° 25.929 de Parto Humanizado y su decreto reglamentario N° 2035/2015
garantiza un espacio familiar donde madres, padres y bebés sean los protagonistas y el
nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible, en consonancia con las
necesidades y deseos de cada familia.

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